El último eclipse
Aunque el personaje es ficticio, su mirada estuvo alguna vez detrás de mis propios ojos, frente al eclipse
Aunque el personaje es ficticio, su mirada estuvo alguna vez detrás de mis propios ojos, frente al eclipse
Acostumbrados a los tiempos modernos, hemos olvidado que alguna vez el heroísmo no consistía en conquistar una ciudad, sino en conseguir regresar a casa
Un diálogo con Peter Handke, Homero y la propia experiencia para explorar esa jornada incierta en la que el mundo quizá no cambia, pero la mirada sí. Porque un día logrado no es una victoria sobre la vida, sino el instante en que aprendemos a navegarla de otra manera.
Algunos combaten el mundo hasta olvidar dónde comenzó la primera batalla. Entonces el arte deja de ser una vocación y se convierte, apenas, en otra manera de seguir respirando.
Leemos novelas, poemas y ensayos; pero terminamos coleccionando rostros, firmas y reliquias. ¿Por qué nos cuesta tanto creer que una obra pueda sostenerse sin el peso de su autor?
Entre el erotismo y el deporte apenas media un tubo de acero… y una enorme cantidad de convenciones culturales. El cuerpo permanece; quienes cambian somos nosotros y la historia que elegimos contar sobre él